
La heredera bendecida por la suerte
Valeria, la verdadera hija de los Rivera, fue adoptada por los Salgado. Agotó su buena fortuna protegiéndolos, pero la expulsaron. Al renacer, rompe todo lazo y regresa a los Rivera, la familia más rica. Los que la traicionan caen en desgracia; los que la apoyan triunfan. Los Salgado quiebran y le suplican que vuelva, pero ella sonríe y dice: "La justicia ya se cumplió; la suerte no favorece a los desagradecidos."











